Volver a levantarse

Escalador en una montaña a contraluz

2013. Desde hace 7 años -con varias interrupciones de algunos meses- llevaba en línea ininterrumpidamente siseo.es

Comenzó, como muchas otras cosas, por curiosidad. Como un primer experimento alojado en los servidores gratuitos de WordPress.org. como casi todo lo que se comienza «a ver qué tal».
Más adelante, ves que la coletilla «WordPress.org» empieza a incordiarte. Y que no puedes hacer todo lo que te gustaría (nos ha merengado, es gratis). Entonces te lanzas a comprar un dominio. Nada complicado (ni caro, la verdad).

Te metes a investigar y descubres q no basta con tener un «número de calle»; tienes que buscar «una casa» donde meter «lo blog». Y te enredas en eso llamado «hosting». Compras lo más barato (aún no confias mucho en tu proyecto y la intuición de querer minimizar riesgos). Yo lo hice con Red Coruña, que tiempo más tarde pasó a llamarse Host Europe, para terminar siendo adquirida por GoDaddy. Y desapareció.
Por cierto, muy buen recuerdo de la gente de Red Coruña – Host Europe. Me ayudaron mucho.
Cuando Host Europe, a finales de 2019 comunicó que iba a pasar a ser Godaddy, lo único que me preocupó fue pensar en qué sucedería con el servicio post-venta, del que tan buen recuerdo tenía. Mis preocupaciones, tiempo después, tuvieron su razón de ser.

No se puede aspirar a lo que ya se fue, ni querer repetir lo que ya no está.

Así, llegamos a marzo-abril de 2020. Trasteando el «estado de salud del sitio«, aún no estoy seguro de qué hice, pero me cargué la instalación de WordPress. Y sin una copia de seguridad decente con la que tirar.

La base de datos se fue al cuerno. Y con ella, las entradas, los textos, el SEO, las publicaciones en redes sociales, la configuración de los plugin, la personalización del tema hijo, el código CSS añadido, alguna funcióncilla PHP, las imágenes optimizadas, el linking interno y externo, las revisiones para la legibilidad, los «semáforos verdes» de Yoast
Tantas horas…desaparecieron.

Tras dos semanas buscando soluciones, al final tienes que admitir que no hay mejor solución que empezar de nuevo. Casi 100 entradas que desaparecieron de la noche a la mañana. Y un nuevo comienzo.

Lo bueno de los errores es que aprendes -a la fuerza- a evitarlos de nuevo. Tras ver varios proveedores, me decanté por WebEmpresa. La decisión fue bastante sencilla. Tienen mucho material de formación y la chica que me atendió online fue lo que uno espera en estos casos: amable, profesional y pertinente. Era hora de hacer las maletas y empezar de nuevo en otros servidores.

De GoDaddy sólo me queda el recuerdo de no poder contactar con ellos más que por teléfono, con los inconvenientes que eso plantea para revisar problemas técnicos. No puedes tener un servicio al cliente de hosting sin una opción de correo electrónico. Esta situación me lo puso fácil. Y aquí estamos ahora.

No se puede aspirar a lo que ya se fue, ni querer repetir lo que ya no está. Solo sé que gracias a este nuevo comienzo, he aprendido más de WordPress, de PHP, de bases de datos, seguridad, instalación, back-ups, y muchas otras cosas que sin haber tenido aquel error, probablemente ahora desconocería.

A nadie le gusta cometer errores. Pero sólo los prudentes aprenden de ellos. Y les sacan partido. Como dice el dicho: «si la vida te da limones, entonces haz limonada».

Imagen: Анна Рыжкова en Pexels

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