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Compras y tecnología en 2021

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Parece que fue ayer…y ya estamos en noviembre! Lo cual, entre otras cosas, quiere decir Navidades, Black Friday y compras…muchas compras (o las que el bolsillo permita).

Con la pandemia originada por el Covid, hemos visto como el comercio de toda la vida, en moneda y papel, ha comenzado a desaparecer. Se agiliza el uso de medios electrónicos «contactless«, en el que billetes y monedas dejan de pasar de mano en mano, reemplazados por el uso de tarjetas y el teléfono móvil.

La revolución en el de transacciones bancarias ha supuesto una mayor rapidez y facilidad en las compras y pagos y en el intercambio de dinero entre particulares. En definitiva, en «mover la pasta». Para que haya sido posible, la tecnología NFC así como mejoras en la seguridad (doble autenticación, SMS al móvil…) y de reconocimiento (la huella biométrica o el rostro) han sido fundamentales.

Hace 10 años no nos imaginábamos que hoy comprar, vender e intercambiar dinero fuera algo tan sofisticado…y a la vez tan sencillo.

Sistemas de pago móvil

Cómo no, la principal revolución que ha traído la tecnología móvil es que podemos hacer de nuestro móvil un terminal de pago (que no de cobro, que eso va por otra parte). Simplemente, acercando el móvil al datáfono de toda la vida, eso sí, adaptado a la tecnología NFC.

Aquí tenemos tres sistemas bastante extendidos. Dos son los principales fabricantes de telefonía móvil y el otro es propietario del SO móvil más utilizado en el mundo. Hablamos, cómo no, de Google, Apple y Samsung.

Google Pay

Todos los sistemas de pago con el móvil tienen un, digamos, mismo modus operandi: el móvil reemplaza al uso de la tarjeta de plástico, cuyo rastro queda en el registro -dentro del móvil- con los datos bancarios asociados a dicha tarjeta. Luego, para comunicarse con el terminal de punto de venta compatible, utilizan la tecnología NFC y…voilá: pago realizado.

Google Play tiene compatibilidad con una larguísima lista de tarjetas de entidades bancarias. Lo suyo es que consultes si tu tarjeta es compatible con el sistema, a través de tu banco.
Decir que Google juega con la baza de que su sistema operativo Android es mayoría en el parque de automóviles. Es normal, por tanto, que sea el método más utilizado de todos. Basta con tener un móvil Android con NFC y la app del banco (que permita pagos móviles), para realizar compras sin problemas.


NOTA: Google Play es posterior a Apple Pay…pero Google empezó antes en esto del pago con el móvil. Hablamos de Google Wallet. Esta propuesta data de mayo de 2011. Era lo que luego con éxito implantó Apple Pay: un sistema de pago con móvil que almacenaba tarjetas (débito y crédito), tarjetas de fidelidad, tarjetas regalo…Las razones por las que Google Wallet no prosperó y Apple Pay sí son otras, que merecerían una entrada aparte.

Apple Pay


Apple Pay fue el primer sistema de pagos mediante móvil (tal y como lo entendemos actualmente)que salió a la luz, hace ya 6 años (2015). Una revolución a la que poco tiempo después se añadieron Google y Samsung. Con este sistema, como ya hemos dicho, podemos pagar acercando el móvil al TPV. En el caso de las compras en línea, basta con hacerlo directamente desde la app del banco. Sistemas de reconocimiento biométrico (cara o huella digital) ayudan a hacer el proceso más seguro.

Pago con móvil y datáfono

Apple Play es compatible con casi todas las entidades bancarias españolas (BBVA, CaixaBank, Bankia, ING, Santander…). También con Visa y American Express y así como con los principales sistemas de tickets restaurante (EdenRed y Sodexo). Asimismo (no es exclusivo de Apple Pay) puedes pagar en transportes públicos e incluir tarjetas de fidelidad de comercios a la propia utilidad.

Samsung Pay

Samsung Pay no inventa la rueda, ya que es el mismo sistema que Apple y Google. En su inicio, eso sí, incorporó una novedad, la posibilidad de pagar con tarjetas que aún usaran banda magnética, cosa que no hicieron sus rivales entonces.

Es compatible con la mayoría de entidades bancarias que Apple (añadamos a la lista -válida para ambos sistemas de pago– entidades como CajaSur, Cetelem, Ibercaja, Kutxabank…). Podemos mencionar, igualmente empresas como El Corte Inglés (con la tarjeta de compra El Corte Inglés), Carrefour Servicios Financieros e igualmente, tickets restaurantes.

Bizum

Bizum está aquí incluido, si bien como tal no es un método de pago comercial, sino entre personas. Es la opción patria a sistemas como Paypal.me.

Bizum puede encontrarse integrado en la app de nuestra entidad bancaria o bien como app independiente (a la que asociaremos nuestra cuenta del banco). Subrayar que se puede enviar dinero con Bizum a través de la web si bien siempre necesitaremos el número de móvil del receptor del pago. A fin de cuentas, la «gracia» de Bizum es no tener q saber la cuenta del otro.

Bizum está plenamente establecido en España: la lista de firmas bancarias adheridas a este modo de pagar es francamente amplio. Los planes de Bizum son utilizar el sistema para aplicarlo a comercios. En servicios como Renfe, por ejemplo, ya es posible comprar billetes con Bizum.

Tarjetas bancarias

A ver: todos sabemos qué es una tarjeta bancaria. No voy a descubrir América. Aquí me refiero a las últimas implementaciones de las tarjetas, las más recientes: tarjetas inteligentes, con chip o contactless. Para ello utilizan un chip con tecnología NFC. Este chip identifica al portador (sus datos bancarios) y realiza la transmisión de la información al terminal de cobro en apenas un par de segundos.

Para que funcione, y he ahí su seguridad, es necesario que tarjeta y terminal se encuentren a una distancia no superior a 10 centímetros, si bien es realmente efectiva entre 1 y 5 centímetros.

Las tarjetas contactless son el presente y el futuro. Están incorporadas por defecto en cajeros automáticos, máquinas de venta de entradas, tickets de transportes, máquinas de vending… Están para quedarse (y darle una patada en el culo a la banda magnética, vaya).

La tecnología NFC (Near Field Communication), que nos identifica, permite no tener que pagar usando el PIN, si bien esto puede ser una desventaja. No obstante, por norma, una transacción superior a 20 € (la cifra variará según el banco y/o el usuario) siempre demandará la introducción del PIN personal. Vamos, podrían robarnos…pero «en poquitos».

Tarjeta y teclado de ordenador

Dos opciones de seguridad -para preocupados-: comprar una funda de protección RFID* (que impide la transmisión de información por NFC) o bien «apagar» la tarjeta. Algunas apps de entidades bancarias ya lo permiten.
Realmente, para que te puedan robar con una tarjeta contactless más vale que estés «perreando» con el posible ladrón, arrimando bolsillo (con la tarjeta) a…a donde sea que el otro tenga la terminal para tomar los datos. Mejor…vamos a pasar de tema.

Saber si tu tarjeta es contactless es sencillo: si cuenta con un logotipo como el de Wifi, quiere decir que cuenta con dicha tecnología.

Revolut

Esta tarjeta, por experiencia propia, es bastante útil si vas a viajar fuera de la Unión Europea, donde la divisa sea distinta a la tuya. Tiene dos ventajas muy importantes: permite sacar dinero en cajeros de todo el mundo sin comisiones (ver letra pequeña, por supuesto) y pagar en divisa al mejor tipo de cambio.

Bnext/N26

Son la competencia a Revolut, si bien cuentan con una base de clientes mejor. En el caso de N26, además, limita la extracción gratuita de cajeros a los de la Unión Europea. Hay que aclarar, además, que estas tarjetas no pertenecen como tal a «bancos» en su sentido más estricto. Se trata de intermediarios.

Según el caso (N26 pertenece a un banco alemán) los depósitos están cubiertos o no, ya que hay (o no) una entidad bancaria detrás. Es importante tener en cuenta este matiz a la hora del uso de estas tarjetas.

Tarjetas dinámicas

Reconozco que esto me pilla por sorpresa. Pero luego hablaremos también de las tarjetas biométricas…asi que ¿por qué no más madera?. En este caso, hablamos de un caso muy concreto, lanzado no hace mucho por BBVA. Se trata de su producto «Tarjeta Aqua». La peculiaridad de esta tarjeta empieza por su parte externa: no contiene ninguna información impresa más allá del nombre del cliente. Ni números de tarjeta, de cuenta, por supuesto el CVV…NADA.

¿Que cómo funciona una tarjeta así? Pues a través de la aplicación del banco. Y es que esta tarjeta cuenta con CVV dinámico. Esto quiere decir que en sustitución del tradicional impreso en la parte trasera, la tarjeta Aqua tiene un CVV…que cambia cada cinco minutos. Esto supone que cuando queremos realizar una compra (sobre todo online), tenemos que consultar el CVV justo en el momento de realizar la compra. Una buena manera de evitar que webs fraudulentas puedan hacerse con el CVV de nuestra tarjeta para hacer…quién sabe qué.

Podemos consultar el CVV ya sea entrando en nuestra web de cliente en el banco o desde la aplicación de nuestro móvil. El CVV generado tendrá una validez de cinco minutos, tras los cuales, se generará uno nuevo (y deberemos consultarlo nuevamente para realizar nuevas compras). Otro añadido importante es que la tarjeta se puede «apagar» desde la app, esto es, hacerla inutilizable. Y además -obvio- compatible con sistemas de pago móviles como Apple Pay, Samsung Pay y Google Pay.

Tarjetas biométricas

Si ya te has liado un poco a lo largo de esta entrada, agárrate, que vienen curvas: tarjetas biométricas. ¿Y eso qué eh?. Bueno, pues se trata de combinar el chip de la tarjeta bancaria con un sistema de reconocimiento de la huella dactilar.
Vamos, lo que algunos ya hacen con los móviles que incorporan el reconocimiento biométrico, pero directamente en la tarjeta (en el «cacho de plástico», ea). La tarjeta cuenta con un registro de tu huella y a la hora de pagar, en lugar de poner el dedo en el móvil, lo pondrás en la tarjeta.

Al final, se trata de rizar el rizo, opinión personal.

Tarjetas virtuales

Son tarjetas sin ser tarjetas: no tienen asociado ningún plástico o soporte físico. Su finalidad es sobre todo hacer compras por Internet, al ser válidas para una operación, evitando que el número real de la tarjeta esté circulando en la red. Para solicitar estas tarjetas hay que consultar con nuestra entidad bancaria para ver si ofrecen este tipo de producto

TPV (terminales de punto de venta) Android

Los TPV, terminales de punto de venta, han experimentado tres revoluciones. La primera es cuando dejaron de depender del dichoso cable para poder ser inalámbricos. La segunda es cuando se han adaptado al pago con tarjetas contactless y con teléfono móvil (NFC). ¿Cuál es la magia? No tener siquiera que introducir el PIN de nuestra tarjeta. Bien que no es un esfuerzo titánico, aunque me atrevo a decir que para algunos…sí lo es.

¿Y cuál es la tercera revolución?. Evidentemente, la llegada de una pandemia que obligó al máximo el distanciamiento social. Una casualidad, la de suceder en un momento en el que ya había una tecnología implantada, sirviendo así para evitar precisamente eso, el contacto (a través de tarjetas y sobre todo, de dinero en metálico pasando de mano en mano).

Un TPV con Android es una solución todo-en-uno. Desde el mismo terminal podemos gestionar una reserva, actualizar una cuenta del cliente, comunicarse con otros departamentos de la empresa, tramitar el pago y enviar la factura directamente por correo electrónico. Y más. Mucho más.

Otros actores del pago online

WhatsApp Pay

Smartphone con app WhatsApp

Este es un sistema que está en proceso de extenderse, por parte de los responsables de Facebook. WhatsApp Pay hizo sus primeros intentos en Brasil, si bien tuvo que retirarse al poco (problemas de competencia y privacidad). Poco después volvió a lanzarse, pudiendo trabajar con Visa y Mastercard, para las transacciones entre usuarios privados. Para WhatsApp, el objetivo es convertirse en el chino WeChat, que funciona como app de chat, pero también permite transacciones comerciales.

Conclusión

Antes de finalizar, sería interesante comentar que, como con los soportes ópticos (compact-discs primero, DVD y BlueRay después) sustituyeron a los magnéticos (cassettes, disquettes) y a los primeros los han sustituido los digitales (memorias USB, SSD…), sucede lo mismo con los dispositivos de pago: las tarjetas bancarias que conocemos como tal, las «clásicas», con banda magnética, comenzarán a desaparecer a partir de 2024 (datos de MasterCard). En este caso será el chip inalámbrico quien pasará a primer plano.

¿Qué sustituirá a los actuales medios de pago en el futuro? ¿Te animas a predecir cómo serán sus sucesores? Déjanos tus ideas en los comentarios.

*RFID: es el acrónimo de Radio Frequency Identification o Identificación por radiofrecuencia.

Imágenes: cottonbro, Ivan Samkov y Anton en Pexels, CardMapr en Unsplash

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