Enemigos y problemas dentro de Samsung

Los coreanos que no amaban a Samsung - siseo.es

Samsung, el “monstruo” tecnológico, parece que no tiene límites. ¿Talón de aquiles? Bueno, nadie es perfecto y si ni siquiera “Santa Apple” se libró en su momento de las críticas, el gigante surcoreano no va a ser menos.

Y las críticas llegan, sobre todo, desde las tierras que le vieron nacer, allá por la primera mitad del siglo XX. Parece ser que no todos los coreanos ven con tan buenos ojos a Samsung.

 El gigante que nació de la independencia de Corea

¿Os suena Daewoo? ¿LG? ¿Kia? ¿Hyundai? Claro que sí. Todos ellos, al igual que Samsung, tienen su origen en lo que los surcoreanos llaman “Chaebol“. Se trata de un modelo empresarial en el que un “conglomerado” de empresas participa en varios sectores económicos, apadrinados por el estado para ayudar a hacer crecer el país.

Samsung es el chaebol más importante de todos. Apareció allá por el inicio de la independencia surcoreana, con presencia en sectores tan diversos como la metalurgia, la industria pesada o la tecnología. Con el paso de los diferentes gobiernos, fue creciendo más y más, incluida una época en la que se llegó a suprimir el derecho a sindicarse, en pro del “interés” del país. Interesante, ¿no?

Declive y cambio de modelo

Los 10 chaebol más grandes de Korea-siseo.es

En los años 90, con la llegada de las primeras elecciones democráticas multipartidistas, el gobierno surcoreano comenzó a darse cuenta de que el poder de los chaebol (“negocio de familia” en surcoreano) comenzaba a ser demasiado fuerte y peligroso, además de insostenible, y todo eso teniendo en cuenta que significaban una buena tajada del PIB del país. Era necesario renoval el modelo, cosa que sucedió cuando llegaron las quiebras, como la de Daewoo, o las ventas de parte del grupo de empresas de Hyundai. Los chaebol tenian que depender menos del Estado y introducirse plenamente en el libre mercado.

La cara menos amable de Samsung

Pero, he aqui, que Samsung al contrario que Hyundai o Daewoo, en los últimos años no ha hecho sino crecer más y más. De manera colosal diríamos. Sólo en el último trimestre, sus beneficios crecieron un 26% respecto al mismo periodo del año anterior.

El problema, como en cualquier otra gran empresa, es que cuando comienzas a liderar un mercado, a tener una posición dominante, puedes tomar decisiones “poco amables” con tus consumidores sin que por ello se resientan tus ventas. Uno de las principales quejas de los surcoreanos es que los terminales Samsung han elevado su precio muy por encima del precio de otros terminales también coreanos, como por ejemplo, los de la firma LG.

A nivel empresarial, sus iniciativas -teóricamente filantrópicas- no hacen sino imponer su presencia en todos los ámbitos de la sociedad (colaboran en proyectos de aprendizaje a distancia en las escuelas o la vigilancia de niños en las guarderías a través de brazaletes GPS…) Según algunos críticos, la presencia de la firma a niveles tan “íntimos” como la vigilancia de tus propios hijos no es sino una manera de expandir su influencia y, en el futuro, disuadir la aparición de Start-ups y desarrolladores independientes.

La “República Samsung”

La importancia de Samsung es tan grande que, según la revista Forbes, su presidente, Lee Kun-hee, es más influente en el país que la propia presidenta del mismo, la señora Park Geun-hye.

Sí, señor Lee Kun Hee, estamos hablando de usted.
Sí, señor Lee Kun Hee, estamos hablando de usted.

Por si fuera poco, Lee Kun-hee cree firmemente en el principio de que “todo lo que es bueno para Samsung, es bueno para Corea del Sur”.

Y es que Samsung “es mucho Samsung”, hasta transgredir los límites de lo legal, en pro de la “República Samsung”: el año pasado fue condenada a pagar una multa de 400.000 € (calderilla al fin y al cabo) por obstruir una investigación de la Comisión Nacional de la concurrencia, acerca de su política de precios (lo hablábamos unas líneas más arriba). Parece ser que los responsables de Samsung que colaboraron con los funcionarios del gobierno se “equivocaron”, dando informaciones erróneas a los investigadores del Estado.

Críticas también desde el exterior

Como es normal con una empresa que alcanza este tamaño y poder, los problemas no se reducen únicamente al ámbito doméstico, sino que también se han producido polémicas a escala internacional.

De muchos es sabido ya la guerra de patentes que desde hace varios años tiene enfrentados a Apple y Samsung, a raíz del iPad y el iPhone. Esa guerra daría para un post enterito. Pero además de esto, hay ejemplos bastante serios de acusaciones vertidas contra la surcoreana, que no han acaparado tantos titulares:

  • China Labor Watch, una organización que se encarga de velar por los derechos de los trabajadores en el gigante asiático (…..) denunció recientemente las condiciones de trabajo a las que se sometía a los operarios de una de las empresas de Samsung, Foxconn, desarrolladora de circuitos para los distintos modelos de la marca, ubicada en China. Horarios de trabajo demasiado largos, contratación de empleados excesivamente jóvenes, disciplina de trabajo demasiado dura y una insana vigilancia y supervisión constante.
  • En mayo de 2013, una joven operaria china, en la provincia de Guandong, acabó suicidándose por la presión sometida. La marca surcoreana pactó con la familia una indemnización de 7000 dólares a cambio de comprar su silencio.

Pero sigo siendo el rey…

A pesar de todo lo dicho, es muy posible que Samsung siga creciendo en los próximos años. No en vano, aspiran a convertirse de aquí a 2020 en la mayor firma de innovación tecnológica a nivel mundial.

Samsung Store, una tienda al más puro estilo apple.
Las Samsung Stores, una muestra de la creciente presencia de Samsung

Algunas cifras dan para pensar que es muy factible que lo consigan:

  • Cada 30 minutos se venden en el mundo 23000 teléfonos y 3000 televisores de la marca Samsung
  • Es una de las diez empresas más importantes a nivel mundial. Su marca está por delante de “viejos clásicos” japoneses como Sony o Panasonic.
  • Sólo su división de electrónica para el gran público emplea nada menos que 94,000 personas.
  • En Europa, tienen ahora mismo en el mercado una gama de 92 móviles diferentes y 29 tablets.

Y lo más curioso de todo, es que, a pesar de los problemas, y gracias a su éxito, aspiran a convertirse no sólo en una de las marcas más valiosas a nivel mundial. También una de las más respetadas. Eso ya veremos si lo consiguen.