¿Hasta dónde puede llegar el márketing?

Entrada de un establecimiento con el texto "Come in, we're awesome"

Leo con perplejidad que el Ayuntamiento de Madrid ha llegado a un acuerdo con Vodafone para que la estación de metro de Sol y la Línea 2 del mismo, se pasen a llamar “Vodafone”.

¿Qué será lo próximo? ¿La Puerta de Alcalá Nokia?, ¿Plaza de toros de Las Ventas Apple? ¿Dónde está el límite de uso de la publicidad en ámbitos de carácter público?

Según los responsables del Ayuntamiento, se trata de “una innovadora iniciativa publicitaria”.  El órgano municipal se ampara en que ayudará a la ciudad como una nueva fuente de ingresos, un paso más en el uso de espacios publicitarios (y lo que se cobra por ellos).

A ver, vayamos por partes. Una es que se busquen nuevas soluciones (parece que al Ayuntamiento de Madrid no le importa cambiar el nombre de una línea de metro pero sí las “horribles” cruces luminosas de neón de las farmacias).

Otra muy distinta es que se lleve al extremo el argumento publicitario, llevando poco menos que al absurdo el uso de una marca comercial en un contexto tan delicado como el transporte público, donde el ciudadano (y el turista) necesita explicaciones correctas para orientarse (más aún en un metro tan grande como el de Madrid).

Marketing de guerrilla “mal aplicado”

Para el uso creativo con fines de comunicación en espacios públicos, surgió hace unos años el marketing -o publicidad- de guerrilla. Se trata de salirse de lo convencional en cuanto a medios publicitarios, utilizando “lo que sea” con un propósito diferente. Vamos, pillar “desprevenido” al público objetivo y así por tanto el mensaje llegue mejor a los potenciales consumidores.

Al César lo que es del César

Resumiendo, la publicidad creativa, bienvenida sea. La señalética (aquí, para el que no sepa de qué se trata), que no se toque. Como dice el refranero español, “no mezcles churras con merinas”, o lo que es igual, que la línea 2 tenga una larga vida, y Vodafone siga quedándose en nuestros bolsillos y no en nuestro plano de metro.

A vosotros, ¿qué os parece?