Blogs y páginas web: factores a tener en cuenta al comenzar

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Tener (y sobre todo mantener) un blog o página personal puede resultar una actividad provechosa o una suerte de auto-forzado castigo. No pocas veces, nos encontramos con el dilema de si hicimos bien contratando el hosting y pagando el dominio cuando resulta que hay mil y un cosas (que no vemos) que suceden para hacer una página web un lugar digno de visita.

Para responder a este dilema, basta hacerse unas simples preguntas que nos dirán cuál es la motivación (y en qué grado) y qué esperamos obtener de nuestra página o blog personal/profesional.

Grosso modo, hay varios puntos a considerar: ¿por qué abrir un blog?, ¿qué “aspecto” queremos darle?, ¿nos ocupamos de lo visual o sólo escribimos?, ¿hacemos hincapié en el SEO o “Google proveerá”?, ¿cada cuánto vamos a actualizar? y, por último, pero casi lo más importante: ¿qué beneficios esperamos obtener?

1.- ¿Por qué quiero hacer una web o abrir un blog?

Tu blog puede versar sobre cualquier cosa. Evidentemente, es tarea tuya decidir de qué quieres hablar. Un primer consejo: escribe sobre algo que te gusta. SIEMPRE. A veces leerás (bien cierto que para blogs de actividades profesionales) que tienes que pensar qué es lo que interesará a tus usuarios (clientes). Y no deja de ser cierto. Pero no me refiero a ese tipo de páginas y actividades.

Cuando se trate de algo llevado exclusivamente por tí y no lo quieras llevar como una “obligación”, déjate de historias y piensa de manera egoísta: escribe sobre lo que te interesa y te apasiona antes de elegir un tema que al segundo post no tengas el más mínimo incentivo.

Ojo, si tienes la suerte de vivir de algo que te apasiona, maravilloso. Conjugar tu pasión con tu modo de vida se verá reflejado en tu página. Y pasará de ser una obligación a una devoción. Pero de no ser así, repito, piensa en tí. Tu salud (y tu blog) te lo agradecerá.

2.- ¿Cómo quiero que sea mi blog?

Voz, tono, estilo, manera de expresarse…Trata de comunicar de la forma que mejor te represente y te defina. Si se trata de una afición, un hobby, hazlo de manera natural, pensando en cómo te gustaría a tí que te explicasen algo. CUIDADO con pasarse de “natural”: hay una delgada línea entre resultar ameno y no ser tomado en serio.

Cuando estés a punto de hacer click en el botón “Publicar”, piensa si serías capaz de defender ese texto que has escrito delante de otra persona, cara a cara. Si ves algo que “no te cuadra”, modifícalo. Créeme, una vez publicado algo, siempre será tarde para rectificar.

Si el tema del que quieres hablar es algo más profundo (no sé, política, economía, areas sociales…) piensa en aportar al texto las fuentes que consideres apropiadas. Eso hará de tu entrada algo un poco más riguroso. Que no se trate de tu mera opinión, sino de un artículo con cierta “chicha”, más allá del “a mi me parece”, “yo opino”.Te dará (y te darás) mayor credibilidad.

3.- Ponle “flores”: los contenidos multimedia

No nos engañemos. Un texto sin videos, imágenes, ideas por párrafos…es y será siempre “un ladrillo”. Y a nadie (o casi nadie) le gustan los ladrillos.

No se trata de adornar por adornar , sino de aportar contenido pertinente (y esto le encanta a Google). Piensa en la presentación de un plato y sus adornos. O en cómo hacer presentación en público (la típica “del PowerPoint”). Se nota en seguida cuál está elaborada y cuál es -conperdón un puñetero desastre.

Tu página es (o debe ser) un reflejo de ti. De tu forma de pensar, de quién eres y de lo que te gusta y/o eres experto. Y querrás que lo que cuentes no sólo resulte interesante, sino que lo parezca. Está claro que este punto es muy subjetivo, pero vale la pena remarcarlo. Con la “info-obesidad” que luchamos cada día, todo nos entra por los ojos. Pongámosle el “perejil” al plato, cual Arguiñano.

Mano con ramo tras un muro
Imagen: klimkin en Pixabay 

4.- Dar visibilidad al site: el posicionamiento web (SEO)

Entramos en el punto que distingue a los “niños de los hombres” 😎 Abstenerse perezosos y/o “nulos” informáticos. No es por desanimar, pero la optimización de páginas en buscadores no es difícil, pero se hace enrevesada de coj*****. Por la experiencia personal, más conoces de este asunto, más cosas nuevas descubres. Sin olvidar que cada cierto tiempo Google se pone “flamenco” y lo que antes te valía para mejorar tus resultados en la web, deja de valer o vale menos.

En fin, sin que lo previo llegue a resultar un freno a vuestras ansias “SEO”, he aquí algunos consejillos generales, sin entrar en terrenos farragosos:

  • Escribe contenido original
  • Cuida la gramática y la ortografía
  • Piensa que escribes para una revista o periódico con lo que ello conlleva: un párrafo: una idea; no repetirse; utilizar destacados; estructurar la información y meter enlaces -pertinentes- internos (dentro de tu blog) y externos (a otras urls).
  • Mete contenido multimedia pertinente, con pies de foto.

El objetivo final del SEO es hacer de tu texto algo aún más comprensible para los motores de búsqueda. Y para ello, tienes que completar mil y un señales que le digan a Google, Bing, DuckDuckGo…de qué hablas. Como si los motores de búsqueda fueran tontitos (aunque no lo sean, precisamente).

5.- El ritmo de publicación

Esto es el principal talón de aquiles de casi cualquier blog a título personal. Suele ser una mala experiencia de usuario llegar -por los caminos que sean- y ver que los contenidos la página o blog no están actualizados desde hace mucho tiempo.

La periodicidad en una web es como el ritmo de mantenimiento de un automóvil o los hábitos de limpieza de una casa. Más tiempos pasas sin actuar, peor estado tendrá tu coche o más suciedad se acumulará en tu hogar.

La respuesta a esta cuestión está en el primer y último punto de esta entrada. Por un lado, la motivación que nos hace escribir responde directamente a la frecuencia de publicación. Por el otro -a continuación- qué esperamos obtener a cambio de dedicar nuestro tiempo y esfuerzos a estas tareas.

Teniendo estas dos cosas muy claras, afrontar el ritmo de publicación será mucho más sencillo, nos costará menos y obtendremos mejores resultados.

6.- Resultados: ¿qué espero obtener?

Después de tanto “consejo” y parloteo, conviene terminar haciendo mención a las “recompensas” que proporciona mantener un blog o página web.

Los frutos que puedes obtener son tan variados y personales como la temática y razones por las que decidas abrir un site (punto 1). Varía la motivación, varía la temática, varían las expectativas, varían los resultados.
Para algunos, el simple hecho de escribir es ya un placer en sí.
Otros utilizan una web propia para mostrar sus aficiones, hobbies (fotografía, dibujo, videoblogs…)
Un tercer grupo se centra en contenidos que puedan ser monetizados (e-commerce, publicidad online, marketing de afiliados…)

“No es nada personal, es sólo una cuestión de negocios”

Es evidente que tendrás que dedicarle más esfuerzos a la obtención de beneficios económicos (generar un mayor tráfico requiere SEO, actividad social media, contenido QUE VALGA LA PENA y dar una razón al visitante para invertir algo más que su tiempo en navegar por tu web.

Si por otro lado, como hemos dicho, no buscas más que dar a conocer al mundo tus aficiones o intereses, el mero hecho de hacer click a “publicar entrada”, tiene que hacernos sentir satisfechos porque una parte de nosotros que queremos compartir es -literalmente- accesible para todo el mundo.

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